El espejismo del materialismo tecnológico

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En cierto aspecto estoy consiente de que algo inherente a un sistema donde existe diferenciación de clases es la rapiña; esa rapiña que ha existido desde que el hombre ha querido hacerse de bienes, y posteriormente dinero, fácil, y desde que hay a quienes se los pueden quitar.

No justifico en absoluto la acción del robo, es sólo que, después de que ayer sufriera los embates de la delicnuencia, y de esa misma rapiña que históricamente a afectado a millones de personas, no puedo evitar dejar de pensar un poco en dichos acontecimientos y en cómo la sociedad actual está más materializada que nunca… O mejor dicho: estamos más materializados que nunca.

Primeramente, me es muy precoupante ver cómo cualquier sujeto puede llegar a increparte y, con total impunidad y desfachatez, depojarte de tus pertenencias; y aquí me pregunto: ¿En qué momento nos hemos hecho tan egoístas con nuestros iguales? ¿Por qué nos empecinamos en afectar a nuestros similares y no a quienes realmente tienen responsabilidad en la convivencia social?

En segundo lugar, y he aquí el punto al que atañe este texto, me gustaría dedicar algunas lineas al hecho de que, ahora más que nunca, la sociedad (o al menos los ladrones), basan su nivel de apreciación personal, autoestima, calidad humana o que se yo, en la cantidad y calidad de aparatos tecnológicos que posean. Es cierto que no cualquier persona puede darse el lujo de comprar un teléfono de casi $1000 USD, pero de eso a que realmente te sientas más o mejor por el móvil que usas… Pfff…

Ayer, durante el asalto al transporte público que sufrí, me percaté que lo que más buscaban los ladrones era eso: los celulares. Y, lamentablemente, ese mismo espejismo de la superioridad de lo material, es el sentimiento que prima en los consumidores del mercado donde se venden esos artículos robados.

Me gustaría también hacer referencia al hecho de que esos artículos (los teléfonos celulares) son los que mayor depreciación sufren, ya que, derivado del rápido avance de las Tecnologías de la Información, en cuanto se libera una nueva versión de software o hardware de los aparatos, los anteriores tienden a reducir su precio en el mercado hasta niveles incluso ridículos; y es aquí donde se vuelve a apreciar que es en los sectores más pobres en donde permea mayomente ese espejismo de la tecnología y el materialismo; pues es triste ver que hay personas que, a pesar de no poseer muchos medios económicos, se empeñan en comprar teléfonos muy caros a precios muy caros y en un mercado de productos robados, y no se dan cuenta que están inmersos en un círculo vicioso; pues adquieren un teléfono caro, en un mercado que no ofrece respaldo, donde el precio se establece de forma deliverada, que son teléfonos que no se aprovechan como debieran y que además, en muchas ocasiones, compran sus productos con dinero que bien podrían utilizar para otras cuestiones…

De verdad me da mucha tristeza y coraje que estemos viviendo un tiempo tan pero tan egoísta, arrogante y materialista; pero me da mas tristeza que no podamos ser capaces de romper con esas ideas, de adquirir los objetos basandonos en la utilidad de los mismos y no en la imagen que estos tienen; para que rayos queremos un teléfono con miles de funcionalidades cuando sólo vamos a utilizar una red social y eso a través de wifi, porque habremos gastado tanto dinero en el aparato que no podremos utilizar nuestro celular para la finalidad principal que este debiera tener: la comunicación, función que al día de hoy, parece que ya hemos perdido de vista.

Finalmente, a manera de ejecicio, que les parece si nos ponemos a revisar TODAS las funciones que posee nuestro celular y entonces nos preguntamos si realmente estamos sacandole provecho a nuestro equipo. Creo que si utlizamos el 50% o más de funciones de nuestro móvil, estaremos aprovechando el dinero que gastamos en él.

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